AMLO: de candidato a presidente

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En las últimas semanas, diversos actores políticos han coincidido en que Andrés Manuel López Obrador ya no es candidato, ya es presidente electo, está a semanas de tomar posesión del cargo y ya debería de haber superado la etapa de campaña, a pesar de los dieciocho años que vivió como tal. Andrés Manuel será investido el próximo primero de diciembre como presidente de la república y deberá gobernar para todos.

Reitero, López Obrador ya es el presidente electo de México, aunque algunos enterados aseguran que el tabasqueño, incluso, opera ya como presidente en funciones, ante el vacío de poder que ha generado el actual mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto.

Andrés Manuel ya no se debe a si mismo, ya no es él, ya no es el ciudadano Andrés Manuel. López Obrador ya es el presidente de México y debe actuar como tal, dejando de lado las actitudes, acciones y poses que tuvo como candidato. Andrés Manuel deberá gobernar para todos: morenistas, priístas, panistas, verdes, amarillos y morados. Y lo más importante, debe entender que su actuar habrá de impactar a todos en el país.

Para entender la diferencia entre candidato y presidente, el politólogo Leo Zuckerman, escribió en su columna del 16 de marzo de 2017, publicada en periódico Excelsior: “La noche del 2 de julio del 2000, Vicente Fox no parecía angustiado, no cabía en sí mismo. Había logrado lo impensable: sacar al PRI de Los Pinos. ¿Quién lo podía parar? ¿Qué no podría hacer el que derrotó al más longevo partido político en el poder, a la “dictadura perfecta”? Fox se veía invencible. Muchos así lo creyeron. El que más fue el propio presidente electo. En lugar de bajar las expectativas de lo que se podría hacer en un contexto de gobierno dividido, Fox siguió en campaña —que es lo que mejor sabe hacer— y continuó elevando las expectativas. Todo iba a ser posible. El primero de diciembre tomó posesión con una tasa de aprobación del 80%. Era la gloria.

Sin embargo, pronto se impuso la realidad. Fox no tenía una idea clara de cómo ser presidente. Y en lugar de preguntar “¿qué hago?”, como el prudente candidato encarnado por Robert Redford en la película “El Candidato”, mandó a hacer todo y al mismo tiempo. Sin estrategia, sin prioridades, con un absurdo esquema organizativo, el presidente se fue entrampando. Lentamente el país cayó en la cuenta de que había elegido a un amateur como personaje central del sistema político”.

Eso es lo que Andrés Manuel debe evitar. El presidente electo debe caminar en la lógica de lograr el bien común, de alcanzar el bienestar para todos y evitar actuar bajo la lógica populista y sectaria. Debe cumplir, como lo ha ofrecido, la cuarta transformación del país. Y para ello, debe modificar algunos temas, entre ellos el avión presidencial y el estado mayor.

En el tema del estado mayor debe, me parece, evitar el altisisísimo costo que representó para el país el aparato de seguridad que custodia a toda la familia presidencial de Peña Nieto. Innecesario y costoso, sin duda. Pero no debe el presidente electo, bajo ninguna circunstancia, quedarse sin seguridad. Él es el presidente y representa a todo el país. No puede darse un lujo populista como ese. Vamos, ni Hugo Chávez y menos Nicolás Maduro se lo han dado, con todo y su alto nivel de populismo.

El presidente electo debe mantener un equipo de seguridad que le permita moverse en todo el país y en el mundo sin poner en riesgo su integridad y la del equipo de gobierno.

En el tema del avión presidencial, si el presidente López Obrador no quiere trasladarse en el Boeing 787 Dream Liner, en el que actualmente viaja Enrique Peña Nieto, podría hacerlo en uno de los jets de pocas plazas que tiene el todavía estado mayor presidencial, ahorraría una barbaridad de dinero, pero su agenda se volverá más eficiente en sus salidas y llegadas, es decir, en el manejo presidencial de su tiempo. Pero, además, López Obrador podrá cumplir a cabalidad con las obligaciones que le depara su estatus como jefe del estado mexicano, porque yo no me imagino al presidente de todos los mexicanos llegando tarde a una reunión del G20 en Europa por viajar en una línea comercial de bajo costo y asumir una circunstancia climática que podría evitarle que cumpla con su responsabilidad de representar a México en dicha reunión tan importante para el país.

Como presidente de la nación, Andrés Manuel debe maximizar su tiempo para resolver los grandes temas que nos afectan a los mexicanos. Viajar en la línea aérea que lo hace actualmente, siempre le va a generar problemas de tiempo, ya que, atendiendo a su status de bajo costo, la compañía no cuenta con slots, que son los intervalos de tiempo del que dispone un avión para ejecutar una determinada operación o maniobra, el turno o permiso que tiene un avión para despegar y aterrizar. Y al no contar con los slots, siempre o casi siempre llegan retrasados, inevitablemente.

En fin, que, como presidente de México, Andrés Manuel López Obrador debe entender que su vida se transformó desde el primero de julio pasado, en asunto de seguridad nacional. Y como mandatario de México, debe cuidar todo su entorno: desde su relación con sus colaboradores, con los medios de comunicación, con los gobernadores de todos los estados del país, y con todos los países del mundo. Debe cuidar su tiempo, su agenda y su proyecto de vida.

Y remato esta colaboración parafraseando al propio presidente electo de México para saber hasta donde habrá de cumplirle al pueblo mexicano: “Con el pueblo todo sin el pueblo nada. Gracias por no perder la fe y por no perder las esperanzas. No voy a traicionar al pueblo; en mi vida tengo tres principios: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”

Si a partir de ya el presidente López Obrador se asume como tal, se debe acordar que los mexicanos queremos gasolina y luz más barata, menos violencia, menos pobreza, mejores salarios, mayor infraestructura, mejores condiciones de vida y un país mejor para todos, en donde la corrupción y la impunidad sean cosa del pasado y sólo se lea en los libros de historia. Así lo ofreció en su campaña y así esperamos todos que lo cumpla en el ejercicio del poder.

Gracias por recibirnos. Sus comentarios son bien recibidos en nuestro correo electrónico hipodromo.politico@gmail.com. Y también estamos en twitter @CarlosCortesMX.

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